Acompañamos a empresas argentinas y del exterior en todo el recorrido: análisis de factibilidad, elección del régimen aplicable, constitución de la sociedad, inscripciones ante la DNIT y cumplimiento periódico de la operación ya en marcha. El diseño de la estructura se define antes de firmar contratos, que es cuando todavía se puede elegir.
Un mismo equipo acompaña de la evaluación inicial a la operación en régimen.
Paraguay se consolidó como destino de inversión regional por una combinación de factores que se sostienen en el tiempo: un sistema tributario de pocos impuestos y reglas simples de aplicar, una economía con disciplina macroeconómica y trayectoria ordenada, libre disponibilidad de divisas para remitir capital y utilidades, y la condición de miembro pleno del Mercosur, que habilita el acceso preferencial al bloque desde una base productiva propia. A esto se suma un régimen específico de incentivos para la industria y los servicios que exportan valor agregado, conocido como régimen de maquila.
Pocos tributos, reglas de aplicación directa y administración concentrada en la DNIT. La simplicidad tiene un efecto práctico: menos costo de cumplimiento y menos zonas grises que discutir después con el fisco.
Trayectoria macroeconómica ordenada y reglas que se mantienen entre ejercicios. Para una inversión que se amortiza en años, la estabilidad del marco pesa tanto como el nivel de la carga tributaria.
Como miembro pleno del bloque, la producción radicada en Paraguay accede al mercado regional en condiciones preferenciales, lo que permite abastecer clientes de países vecinos desde una base propia.
Un régimen pensado para la industria y los servicios que producen en Paraguay para exportar. Ordena de manera específica el tratamiento de la operación de exportación y sus insumos.
Esta página describe el marco de forma general y no reemplaza el análisis de un caso concreto. Los requisitos, condiciones y tratamientos aplicables se verifican con la normativa vigente al momento del proyecto y se confirman por escrito en la propuesta de trabajo.
Radicar no es solo constituir una sociedad: es dejarla en condiciones de facturar, contratar personal, importar o exportar y cumplir sus obligaciones periódicas sin sobresaltos. Estos son los tres frentes que se resuelven en paralelo.
La forma jurídica define quién responde, cómo entra y sale el capital y qué exige el organismo de control. Se elige en función del proyecto, no por costumbre.
La sociedad existe cuando está inscripta y habilitada. Este tramo es el que más demora cuando la documentación llega incompleta.
Una vez en marcha, el costo de cumplir es bajo si está calendarizado, y alto si se resuelve a último momento.
No hay un régimen mejor en abstracto. La elección depende de a quién se le vende, de cuánto valor se agrega en Paraguay y de la complejidad administrativa que la empresa esté dispuesta a sostener. Lo que sigue es el criterio de decisión, no una recomendación general.
El marco tributario común, administrado por la DNIT, aplicable a cualquier actividad radicada en el país.
Régimen específico para la industria y los servicios que producen en Paraguay con destino de exportación.
El encuadre definitivo se determina caso por caso: se analizan el modelo de negocio, los flujos previstos, la vinculación entre las partes y la normativa vigente al momento de la presentación. La comparación anterior describe criterios de decisión y no sustituye ese análisis.
La mayoría de los proyectos no reemplaza un país por otro: agrega uno. Ahí aparecen las preguntas que se resuelven mal cuando cada país lo mira un asesor distinto: quién factura qué, dónde está el personal, cómo se mueven los fondos y cómo se documenta el precio entre vinculadas.
Un mismo equipo asignado acompaña el proyecto de la evaluación inicial a la operación en régimen, con alcance definido por escrito en cada etapa.
Se releva el modelo de negocio, el destino de las ventas, el grado de valor agregado en Paraguay y la vinculación entre las sociedades. Con eso se comparan los encuadres posibles y se recomienda uno, explicando qué exige sostenerlo. La conclusión se entrega por escrito antes de constituir nada.
Redacción del estatuto y del objeto social, acreditación del capital, inscripción en los registros, alta ante la DNIT, habilitación de la facturación y registros laborales. Se coordina también la documentación del inversor del exterior y el legajo para la apertura de cuentas bancarias.
Implementación de la contabilidad, del circuito de facturación y de la liquidación de sueldos; definición de los contratos intragrupo y del criterio de precios; y armado del programa de compliance cuando la actividad lo requiere. El objetivo es que el primer ejercicio cierre ordenado.
Calendario de obligaciones periódicas, presentaciones ante los organismos, reportes propios del régimen especial si corresponde, documentación de precios de transferencia y auditoría de los estados contables cuando la exige la normativa, el banco, un socio o la casa matriz.
Revisión periódica de si el encuadre elegido sigue siendo el adecuado a medida que cambian el volumen, los mercados o la normativa, y auditoría impositiva para identificar contingencias antes de que las identifique una fiscalización. Los servicios asociados se detallan en la página de servicios.
Una sociedad paraguaya puede tener socios del exterior, pero necesita presencia local efectiva: representación legal con facultades suficientes, domicilio y una estructura que permita cumplir las obligaciones del país. La documentación del inversor extranjero debe presentarse legalizada y, cuando corresponde, traducida. La situación migratoria de los socios es un tema distinto del de la sociedad y se analiza por separado.
El plazo lo determinan tres factores: la disponibilidad de la documentación del inversor, los tiempos de los registros y el circuito bancario. La constitución y las inscripciones son etapas encadenadas, de modo que un documento faltante detiene toda la secuencia. Por eso la primera etapa del trabajo es armar el legajo completo antes de iniciar presentaciones. El cronograma estimado se entrega por escrito en la propuesta.
No. El régimen de maquila está pensado para operaciones que producen en Paraguay con destino de exportación y exige un programa aprobado, un contrato de maquila y controles específicos. Cuando la venta se dirige principalmente al mercado interno, o cuando no hay un proceso productivo real en el país, el régimen general suele ser el encuadre adecuado. La decisión se toma sobre el modelo de negocio concreto.
Sí, y es el escenario más frecuente. Lo importante es definir desde el inicio el reparto de funciones entre las dos sociedades: quién factura a los clientes, dónde está contratado el personal, cómo se financia la nueva estructura y qué se cobra entre vinculadas. Ese diseño determina el tratamiento tributario del conjunto y la documentación de precios de transferencia que habrá que sostener.
Contabilidad llevada de forma regular, declaraciones tributarias periódicas y regímenes informativos ante la DNIT, obligaciones laborales y previsionales del personal contratado localmente, y estados contables auditados cuando los exige la normativa, una entidad financiera, un socio o la casa matriz. Si la empresa opera bajo un régimen de incentivos, se agregan los reportes propios de ese régimen.
Sí. El trabajo es simétrico: análisis de la estructura, constitución o inscripción de la sociedad en la Argentina, altas ante los organismos, contabilidad, obligaciones periódicas y documentación de las operaciones con la vinculada paraguaya. Un mismo equipo cubre las dos jurisdicciones, lo que evita que cada país quede a cargo de un asesor distinto con criterios que no cierran entre sí.
Una reunión sin cargo y sin compromiso para revisar el modelo de negocio, los flujos previstos entre países y los encuadres posibles. Cuando el proyecto no justifica radicarse, también lo decimos.
Escríbanos indicando actividad, países involucrados y en qué etapa está el proyecto. Respondemos con una propuesta de agenda.